17 Oct. 2018 | 04:18
17 Oct. 2018 | 04:18
Opinión / La Hora Política

Meses calientes

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  • Tiembla el mundo y golpea a la Argentina. Macri nos endeudó y los usureros nos aprietan. Frente a la ofensiva de ajuste y entrega de Macri, crecen las luchas prolongadas y duras. Urge un paro nacional. La semana política por Ricardo Fierro.

    Los desocupados y precarizados de la CCC

    Delegados de la CCC de todo el país, fortalecidos en las luchas de la que son protagonistas, afirmaron sus acuerdos con los Cayetanos. Y ampliar esa unidad para derrotar el ajuste, la entrega y la represión de Macri.

    El extraordinario plenario nacional de los trabajadores desocupados y precarizados de la CCC reunió a 2.000 delegados, llegados a Salta desde todo el país. Un gran esfuerzo para llegar, y un gran esfuerzo organizativo de los salteños, en medio de las inundaciones en su provincia. Saludaron amigos: Gildo Onorato (CTEP y Evita), Jacinto Roldán (PCR), Pablo Medrano (CTA-A), Yayo Pérez Torres (Foro Patriótico), Marcelo Nieva, Juan Ameri, Mauro Sabadini y Belén Flores (JP).

    En medio de la alegría por el encuentro, el crecimiento de la CCC y el protagonismo en las luchas, integrando los Cayetanos, se discutió democráticamente la línea de seguir reagrupando fuerzas para derrotar la política antiobrera del gobierno de Macri. Se destacó el taller de mujeres que luchan contra su doble opresión, y la combatividad de los jóvenes que unen sus reclamos a la lucha por Ni un Pibe Menos por la Droga. Se sintió el dolor por la muerte del compañero José Luis, de la Zona Norte del Gran Buenos Aires.

    El plenario ratificó la Coordinación del movimiento y la continuidad, al frente de la organización de Juan Carlos Alderete. “Estamos dispuestos a jugarnos y dejar el cuero por nuestros derechos, porque es el gobierno o nosotros”, cerró Juan Carlos.

    El plenario resolvió acompañar la lucha de los trabajadores de los ingenios. Mariano Cuenca, secretario del sindicato de azucareros, contó la lucha contra el cierre del San Isidro, y la de los trabajadores el Tabacal y La Esperanza.

    Tiembla el mundo y golpea a la Argentina

    El derrumbe de la Bolsa de Valores yanqui arrastró al mundo y golpea a la frágil economía argentina. El gobierno provocó la inflación con sus medidas. Prepara negociados con las obras públicas y entregan todo.

    Se desplomó Wall Street, corazón financiero yanqui: el índice industrial Dow Jones tuvo la caída más grande de su historia. Mostró la fragilidad de la economía mundial y arrastró a las Bolsas del mundo, también a la Argentina. Macri agravó la dependencia financiera tomando créditos que ya suman más de 300.000 millones de dólares. Ahora viene la suba de intereses, y la deuda se va convirtiendo en una bola de nieve impagable para la frágil economía argentina.

    El gobierno provocó la suba de la inflación con los tarifazos, la trepada del dólar y los combustibles. Las petroleras cada vez producen menos: en el 2017 sacaron menos petróleo que en 1980. Macri les regaló el precio del mercado mundial: ganan fortunas. Y ofrece por monedas el gas de Vaca Muerta y el litio.

    Macri hizo la gira por Rusia, Davos y Francia ofreciendo a los monopolios extranjeros asociarse con su grupo para las obras públicas. Ya preparó el terreno con el Decreto de Necesidad y Urgencia que anuló 19 leyes y cambió otras 120.

    Rex Tillerson, el jefe del Departamento de Estado yanqui, vino en medio de una pelea con China. Son dos imperialismos que se pelean por dominar y saquear la región, y cada uno nos dice que lo malo es arrodillarse con el otro.

    Macri se humilla con todos los imperialismos. Mandó a Bullrich y Aguad, ministros de Seguridad y Defensa, a Estados Unidos, a subordinar a la estrategia yanqui la política sobre el terrorismo y el narcotráfico: usar esas políticas para meter a los militares en la represión al pueblo. El jefe de Gabinete dijo: no hay enfrentamiento con Inglaterra.

    Meses calientes

    Crecen la bronca y las luchas obreras, campesinas y populares. Enfrentan la soberbia del gobierno y las patronales, con luchas prolongadas y duras.

    Se vienen cinco meses conflictivos (confesó un funcionario del gobierno a La Nación, 5/1). No es que se vienen, ya estamos en meses calientes.

    Los obreros de Río Turbio luchan contra el cierre de la mina que dejó en el hambre a 500 familias. Una pueblada los acompaña. Cerró el San Isidro, hubo despidos en El Tabacal y La Esperanza. Se va a una Marcha Regional de los Azucareros el 19/2. “El Norte está de pie y va a la contraofensiva”, dice la Federación Regional Azucarera, la CTA A; con la solidaridad de la CCC. Sigue en lucha Molinos por los despedidos.

    Crece el reclamo de lucha en cuerpos de delegados y seccionales metalúrgicas. Siguen contra los despidos en el INTI, Fanazul y demás de Fabricaciones Militares, el Hospital Posadas, mientras el gobierno trabaja para más cesantías.

    El 22/4, Camioneros realiza una marcha, con apoyo de la dirección de la CGT y las dos CTA. El 7/2 se reúnen con los Cayetanos. Comienzan las paritarias con el paro de la Bancaria. Los docentes van a la lucha por su paritaria nacional y contra el techo del 15%. La ofensiva macrista contra los camioneros y la respuesta de lucha del gremio, mostraron la sociedad del gobierno, los monopolios y los colaboracionistas (gordos e independientes) aislando y carnereando luchas.

    Al cierre de hoy los Cayetanos preparan una gran jornada nacional de movilización el 15/2.

    El 22/2 se movilizan los familiares de la masacre de Once. Protestan con Camioneros por hacer la marcha en ese día emblemático de la corrupción kirchnerista. Tienen razón, eso no ayuda a la unidad popular. Se preparan las mujeres para la jornada del 8 de marzo, y el Movimiento Memoria, Verdad y Justicia el 24.

    Un gran frente popular y nacional

    Macri trabaja para dividir a los que luchan. El PTP y el PCR trabajan para un frente popular y nacional. Ofrecen la afiliación a miles de luchadores que también quieren ser protagonistas de la política.

    Crece la bronca, se discute en todas partes y se multiplican las luchas. El gobierno tiene colaboradores, como el salteño Urtubey que en lugar de ocuparse de los inundados, salió a apoyar a Macri contra los camioneros. El cordobés Schiaretti quiere ser vice de Macri en la fórmula presidencial del 2019. Y Daer, del sindicato de la sanidad, quiere la reforma laboral.

    El gobierno trabaja una “reforma política” a su medida, y se ha lanzado a la campaña electoral para dividir a los que se unen en la lucha.

    El PTP y el PCR trabajan para ser motores de las multisectoriales, en cada pueblo, provincia y nacionalmente. Para profundizar la contraofensiva popular, uniendo en la lucha lo que el enemigo quiere dividir, y recogiendo en programas los reclamos populares, como hizo el Plenario de delegados de La Plata, Berisso y Ensenada en diciembre pasado.

    Al mismo tiempo, el PTP y el PCR trabajan para unir todo lo posible de lo que está unido en la lucha, en un gran frente popular y nacional. Para ese objetivo político es una gran herramienta la lucha del PTP por sus personerías en todo el país, ofreciendo su incorporación a miles de luchadores que buscan ser protagonistas también de la lucha política.

    En su 50 aniversario el PCR ofrece la afiliación a miles de luchadores clasistas, antiimperialistas y antiterratenientes. A esa gran corriente que quiere prepararse y preparar al pueblo para grandes combates. Para acabar con los sufrimientos que provocan la dependencia y el latifundio, con una revolución que barra con este Estado oligárquico imperialista y mafioso.-

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