21 Oct. 2020 | 15:18
21 Oct. 2020 | 15:18
Opinión / La Hora Política

Hacia los Comités de Crisis

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  • Frente a la pandemia extendida a todo el país, el hambre, la desocupación, la pobreza y la crisis económica, hay un camino. La semana política desde la mirada de Ricardo Fierro.

    Jornada multisectorial de los 24 comités populares de emergencia en La Plata.
    Jornada multisectorial de los 24 comités populares de emergencia en La Plata.

    La pandemia se extendió a todo el país

    A mediados de junio, 93 de cada 100 contagios se producían en la Capital Federal y el Gran Buenos Aires (AMBA), y 7 en las provincias. Ahora son 63 en el AMBA y 37 en las provincias. Al 31/8 hay 8.457 fallecidos, 408.187 contagiados y 294.124 recuperados.

    Jujuy, Río Negro y Mendoza están colapsadas o al borde del colapso sanitario, crecen los casos en Tucumán, Santa Fe, Córdoba, Salta, La Rioja, San Juan, Entre Ríos y Santa Cruz. Ciudades como Mar del Plata ya no tienen camas disponibles. En la reunión de Alberto Fernández con una docena de gobernadores, todos le pidieron al gobierno nacional el auxilio de personal sanitario. La situación es grave: más de 21.000 trabajadores de la salud ya sufrieron contagios.

    Con la extensión de la pandemia se agravan las necesidades básicas de millones de personas castigadas por el hambre, la pobreza y la desocupación. Y al calor de la lucha contra el coronavirus crece el debate político en fábricas, zonas agrarias, hospitales, barrios y en todos los sectores.

    Los imperialismos disputan, los pueblos luchan

    El mundo continúa sacudido por la pandemia, se profundiza la crisis económica y se agudiza la disputa interimperialista. Crece la rebeldía de las masas.

    Cientos de miles salen a las calles en Bielorrusia contra el gobierno de Lukashenko que es apoyado por el jefe del imperialismo ruso, Vladimir Putin que ofrece respaldo militar si es necesario.

    En Estados Unidos grandes masas siguen en las calles en decenas de ciudades contra la violencia policial y la discriminación racial con centro ahora en Wisconsin.

    En América Latina la pandemia está pegando fuerte. El gobierno yanqui sigue a la ofensiva en la región como se ve en la disputa abierta alrededor de la presidencia del Banco Interamericano de Desarrollo (BID). Históricamente ese lugar fue ocupado por un latinoamericano, y ahora Trump quiere imponer a Claver Carone, un anticastrista de ultraderecha. Pretende así tener una forma de operar sobre los créditos y el financiamiento de los países de la región que están en crisis y que hoy son tentados por las ofertas del imperialismo chino que quiere seguir avanzando en el continente. La principal disputa de los yanquis alrededor de la presidencia del BID es con el gobierno argentino apoyado por México.

    Hoy estamos rodeados por la derecha fascista de Bolsonaro, golpistas en Bolivia y gobiernos reaccionarios en gran parte de la región. Con una feroz disputa imperialista principalmente entre el amo viejo yanqui y el que se ofrece como amo nuevo: China.

    Los yanquis juegan a contrarrestar la influencia china en la Argentina. Hay varios negocios que preocupan, especialmente el de la concesión del dragado y el mantenimiento de la hidrovía del Paraná.

    La profundidad de la crisis y el curso que va tomando la disputa en el seno de las clases dominantes en su lucha por la hegemonía plantea la posibilidad de que se abran distintos escenarios y que haya cambios bruscos de la situación.

    El golpe principal y la disputa

    Macri y los impulsores de los banderazos contra este gobierno no pudieron repetir actos masivos en todo el país el 26/8 y 27/8 contra la reforma judicial.

    Siguen montando provocaciones, con Patricia Bullrich diciendo: “Estamos preparados para gobernar”.

    Atrás de Macri está la mayor parte de los multimedios, con el grupo Clarín y La Nación a la cabeza. Está el aparato judicial que armó el macrismo, que se atrinchera frente a la reforma de la Justicia. Están los jefes de monopolios y latifundios que se llevaron la plata a paladas en su gobierno y ahora se escandalizan por el impuesto a las grandes fortunas. No subestimamos a Macri y lo que está detrás.

    Derrotado en las elecciones el macrismo siguió jugando. El 7 de diciembre del 2019 se despidió con un acto en la Plaza de Mayo, diciendo “Queremos una Justicia independiente, que se base en las pruebas y no en los discursos políticos». No empezó el 17 de agosto con un “Banderazo multitudinario” como dice el diario La Nación.

    En una entrevista por América TV el 25/8 el periodista Novaresio presentó a Eduardo Duhalde como asesor del presidente Alberto Fernández. Duhalde planteó que “entre el ´30 al ’83 hubo catorce dictaduras militares”, remarcó y aseveró que “el que ignore hoy que el militarismo se pone de nuevo de pie en América, es porque no conoce y no sabe lo que pasa en Brasil, o en Bolivia, Venezuela o en Chile (…)”. Y arremetió con la peligrosidad de un nuevo golpe de Estado en la Argentina.

    También señaló que Néstor Kirchner había sido mejor presidente que Cristina Kirchner. A partir de sus declaraciones distintos sectores del kirchnerismo pasaron a decir que era amigo personal de María Eugenia Vidal, pegándolo rápidamente al macrismo. Nosotros repudiamos los dichos de Duhalde, conocemos su historia. Pero no lo ubicamos en consonancia con el macrismo en la disputa por la hegemonía de las clases dominantes.

    El protagonismo popular

    En condiciones tan duras la lucha obrera y popular no para. Es extraordinario el enorme movimiento de masas que se organiza desde los barrios, en algunos cuerpos de delegados, comisiones internas y sindicatos, en todo el país.

    Este jueves 26/8 se realizó la jornada multisectorial de los 24 comités populares de emergencia en la ciudad de La Plata. Allí los delegados presentaron sus reclamos al comité de crisis central municipal.

    Los petroleros están en alerta, suspendieron el paro, están negociando los salarios y que no quede ni uno sin trabajo. Los recibidores de granos de los puertos pararon por las paritarias.

    Frente a la gran lucha de los trabajadores de la algodonera Avellaneda de Vicentin, el gobierno provincial mandó más de 150 policías que reprimieron la noche del 30 de agosto al piquete. Los obreros, los aceiteros, sindicatos y organizaciones sociales marcharon a un acto en repudio a la represión y por su fuente de trabajo.

    En la provincia de Salta la policía del gobernador Sáenz reprimió criminalmente intentando desalojar a las más de 800 familias de la ocupación de tierras en el barrio San Calixto. Repudiamos la represión e impulsamos que todos los organismos de masas se pronuncien en solidaridad con esa lucha. Seguimos exigiendo Justicia por Facundo Astudillo Castro.

    El movimiento de mujeres avanza en la lucha contra la violencia que sufren, como se ve en Tierra del Fuego, Rosario y otros lugares, con las compañeras de la CCC a la cabeza. Crece la lucha y la organización de los jóvenes, con ese amplio movimiento social, político y cultural que es Ni un Pibe Menos por la Droga.

    En la pelea de la organización de vecinas y vecinos enfrentando el coronavirus y sus necesidades muchas y muchos se enferman y vuelven a la lucha. Y están los fallecidos. Esta semana perdimos al querido camarada Juan Alberto Rodríguez de la Zona Norte del GBA. Vaya hacia él nuestro homenaje.

    Fortalecer los comités de crisis

    En nuestra patria la lucha popular avanza, aunque esté ocultada por los grandes medios que tienen solo prensa para la oposición macrista.

    Fue desde la unidad en las calles de los Cayetanos, las luchas obreras, campesinas y populares, de las mujeres y los jóvenes que se crearon las condiciones para la unidad amplia y heterogénea del Frente de Todos en las urnas. Así derrotamos al macrismo electoralmente en 2019, creando mejores condiciones para la lucha popular.

    Hoy partiendo de la avidez política en el pueblo buscando una salida, nosotros trabajamos para seguir avanzando en la lucha por el fortalecimiento de los comités de crisis, en fábricas, zonas agrarias, hospitales, asentamientos, villas, barrios, en el movimiento de mujeres, estudiantil, originario, cultural y profesionales de la salud. Desde el PCR y su JCR jerarquizamos la línea de masas; encabezar las luchas y organizarlas para que avance su protagonismo y priorizamos el papel de los cuerpos de delegados en los lugares de trabajo, por manzanas en asentamientos, villas y barrios.

    Nos ponemos a la cabeza de la lucha por las necesidades populares dirigiendo el golpe principal a los que la juntaron con pala con el macrismo y seguimos en el Frente de Todos con nuestras posiciones.

    Acumulamos fuerzas para avanzar en nuestro objetivo histórico, que es terminar con la dependencia y el latifundio terrateniente.-

    (Con la colaboración de Jacinto Roldán)

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