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viernes 29 de marzo de 2024 - Edición Nº3660

Interés general | 30 jun 2014

Opinión

Una verdadera burla a los usuarios viales

El acto de inauguración de los trabajos de remodelación y ampliación de la Avenida General Paz debería ser para felicitar y agradecer a los usuarios viales por el gran esfuerzo que hacemos pagando no sólo impuestos, sino también tarifas de un verdadero falso peaje, para que se puedan realizar obras de infraestructura vial, y no para montar un show perverso, donde la dirigencia política y muy especialmente quienes gobiernan, se estén sacando fotos “para la tribuna”.


Por Ricardo Lasca (*)
Especial para ANDigital

“Con bombos y platillos”, la presidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner, junto al gobernador de la provincia de Buenos Aires, Daniel Scioli, inauguró parte de las obras de remodelación y ampliación de la Avenida General Paz, que en la realidad fueron financiadas por los usuarios viales a través de la creación de un nuevo fondo denominado “Recurso de aceptación específico”, originado a través de un nuevo incremento de las tarifas de peaje de los Accesos a la Capital Federal.

Esto a pesar que el Estado nacional recauda más de 30 mil millones de pesos anuales en concepto de Impuesto a los Combustibles, fondos que en lugar de ser destinados a obras de infraestructura vial, son malversados y desviados, sin control alguno, a otros fines que nada tienen que ver con el origen para los cual fueron creados.

Hay que recordar que en el año 2008, se llevó a cabo una audiencia pública, no vinculante, donde se trató un nuevo incremento de las tarifas de peaje en los Acceso Norte y Oeste del orden del 100 % con la finalidad de realizar obras de remodelación y ampliación de la Avenida General Paz. A pesar del rechazo y las objeciones claramente fundamentadas por el CoNaDUV, el aumento fue autorizado y las obras nunca se iniciaron.

Con el mismo motivo, el Gobierno nacional, al poco tiempo, fue implementando nuevos tarifazos en los distintos accesos, y las obras tampoco se comenzaron a realizar. Claramente fueron incrementos encubiertos que sólo favorecieron los intereses de los concesionarios viales, perjudicando así, no sólo a los usuarios de los distintos corredores viales, sino también a toda la sociedad en su conjunto a través del aumento provocado en los costos de transporte en general.

Al respecto, es importante señalar que desde el año 2008 a la fecha, las tarifas de peaje en los accesos a la Capital Federal tuvieron una suba de hasta el 1.300 %; esto sin tener en cuenta otros incrementos que se fueron dando desde el inicio de las concesiones, inclusive actualizando tarifas en dólares durante el famoso plan de convertibilidad o de “estabilidad económica”, estando prohibida la indexación de las mismas.

En el año 2009, a lo largo de la Avenida Gral. Paz se instalaron carteles de propaganda de la Presidencia de la Nación donde se anunciaba una inversión por parte del Estado nacional de 340 millones de pesos, cuando en definitiva eran los usuarios viales, vía aumento de tarifas, quienes ponían el dinero para las obras prometidas.

Las obras en el año 2008, suponían un costo de $ 340 millones, hoy representan la suma de más de $ 1.200 millones.

Un importante concepto a tener en cuenta es que el peaje no es un pago a cuenta, ni un crédito ni subsidio al cocesionario. Es el pago de una contraprestación real ofrecida. Primero las obras, y luego su pago. En el caso concreto de estas mejoras, como también ocurre con otros emprendimientos, el usuario vial está pagando antes de finalizar las mismas, motivo por el cual el peaje actúa como un nuevo costo o impuesto al tránsito.

En definitiva, es el usuario vial, y no los concesionarios ni el Estado, el que se hace cargo de las obras, vía de constantes aumentos de tarifas de peaje, abusivos, inapropiados e ilegales y a través de la creación de un nuevo fondo de “recurso de aceptación específico”.

El acto de inauguración debería ser para felicitar y agradecer a los usuarios viales por el gran esfuerzo que hacemos pagando no sólo impuestos, sino también tarifas de un verdadero falso peaje, para que se puedan realizar obras de infraestructura vial, y no para montar un show perverso, donde la dirigencia política y muy especialmente quienes gobiernan, se estén sacando fotos “para la tribuna”.

Es por ello que el CoNaDUV manifiesta:

Que el Estado nacional recauda más de 30 mil millones de pesos anuales, principalmente en concepto de Impuesto a los Combustibles, fondos más que suficientes, no sólo para realizar las obras que requieren la remodelación y ampliación de la Avenida General Paz, sino también para que todo el país cuente con una red de caminos en perfectos estado de transitabilidad, libre de peaje y de aduanas interiores.

Que las autoridades correspondientes, una vez finalizadas las prometidas obras de remodelación y ampliación de la Avenida General Paz, retrotraigan las tarifas de peaje que se están cobrando actualmente en los Accesos Norte, Oeste y Ricchieri-Ezeiza-Cañuelas, a las que tenían vigencia en el año 2008.

Recuperar los accesos y las rutas por parte del Estado y las respectivas provincias, supone poner fin al ciclo más escandaloso dentro del proceso privatizador en Argentina, y a la vez retomar el manejo de una herramienta estratégica en materia de precios relativos y mejoramiento de la competitividad de la economía.

(*) Presidente del Comité Nacional de Defensa del Usuario Vial

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