07 Dec. 2019 | 22:07
07 Dec. 2019 | 22:07
Masiva marcha en La Plata

Sobrevivientes de la Noche de los Lápices reclamaron juicio

  •   |  
  • “Son 14 represores, ya ancianos viejos, pero que deben estar presos”, remarcó Marta Ungaro, hermana de Horacio, uno de los jóvenes desaparecidos en septiembre de 1976. En este sentido, criticó la “falta voluntad política para conformar el Tribunal que debe juzgarlos”.

    El sol de septiembre traerá los fuegos de octubre.
    El sol de septiembre traerá los fuegos de octubre.

    LA PLATA-BUENOS AIRES (ANDigital) La noche del 16 de septiembre de 1976 un comando de policías y del Batallón 601 del Ejército capturó y torturó a nueve jóvenes de entre 16 y 18 años, en su mayoría de la UES, que reclamaban el boleto estudiantil secundario gratis. Al día de hoy, seis de ellos siguen desaparecidos.

    En este marco, alumnos secundarios marcharon en La Plata para recordar el trágico episodio, en tanto que sobrevivientes y familiares de las víctimas reclamaron el inicio del juicio a 14 represores involucrados en el hecho.

    La marcha, convocada por la Unión y la Federación de Estudiantes Secundarios terminó con un acto en la puerta del Ministerio de Infraestructura de la provincia de Buenos Aires.

    “Sin educación no hay futuro”, decían carteles azules exhibidos por los estudiantes al pasar por la cartera educativa, y otros reclamaban “Emergencia Alimentaria ya”, de acuerdo a lo reseñado por la agencia oficial Télam.

    La situación edilicia de las escuelas -con filtraciones en techos o sin calefacción, lo que motivó la suspensión de clases durante varios días del invierno- y la necesidad de incrementar el cupo en los comedores escolares coparon la marcha.

    En este contexto, Marta Ungaro, hermana de Horacio Ungaro, reflexionó: “veo a mi hermano en cada uno de los chicos que marcha hoy; eso me hace sentir acompañada y me hace redoblar la lucha contra la impunidad y pedir que empiece ya el juicio a los represores del Pozo de Banfield, que desde el 2012 está elevada a juicio”.

    “A mi hermano lo llevaron al centro clandestino de Arana y luego al Pozo de Banfield, donde acabaron con su vida en los primeros días de enero del 77; son 14 represores, ya ancianos viejos, pero que deben estar presos”, remarcó Ungaro, al tiempo que criticó la “falta voluntad política para conformar el Tribunal que debe juzgarlos”.

    Por su parte, la sobreviviente Emilce Moler dijo que “son 43 años y sin embargo, contrario a quienes quisieron sembrar olvidos, las plazas están con más gente; estamos con heridas y ausencias, pero estas marchas son reparatorias para darnos un abrazo”.

    Moler -con una nieta de 8 años- remarcó que “una de las heridas es la falta de juicio a los culpables, y con impunidad no se puede construir una sociedad más justa”.

    Claudio De Acha, María Clara Ciocchini, María Claudia Falcone, Francisco López Muntaner, Daniel Racero y Horacio Ungaro fueron secuestrados de sus domicilios esa noche, y el 17 los represores apresaron a Emilce Moler y Patricia Miranda.

    Después fue detenido Pablo Díaz, de la Juventud Guevarista, un grupo vinculado al Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT).

    A todos los llevaron al centro clandestino Arana, donde los torturaron varias semanas, y luego los trasladaron al Pozo de Banfield. Moler, Díaz y Miranda fueron liberados tras varios años y los otros seis siguen desaparecidos. Otro sobreviviente fue Gustavo Calottti, secuestrado el 8 de septiembre. (ANDigital)

    volver arriba

    Política

    Economía

    Gremiales

    Municipios

    Interés general

    Policiales y Judiciales