CAPITAL FEDERAL, Agosto 13 (ANDigital) Este sábado 15 de agosto tendrá lugar en el Teatro Auditorium de Mar del Plata el estreno mundial de Tango de Burdel, Salón y Calle, la nueva producción preparada especialmente para la compañía Ballet Argentino que dirigen Julio Bocca y Ricky Pashkus, con la colaboración de Raúl Candal Como director residente.
Luego, entre los días 19 y 22 del mismo mes, Ballet Argentino viaja expresamente a Italia, para el estreno europeo de esta obra que se llevará a cabo en el Teatro Romano de la ciudad de Verona.
Y en su regreso a Buenos Aires, la compañía se presentará en dos únicas funciones en la Ciudad Buenos Aires, los días miércoles 26 de agosto y 2 de septiembre, a las 20.30, en el Teatro Maipo.
Protagonizada por Eleonora Cassano, esta obra cuenta además con la actuación de Cecilia Figaredo, todos los integrantes de Ballet Argentino y bailarines invitados especialmente para la ocasión, más la Orquesta China Cruel y la cantante Karina Levine.
Está realizada en base a un guión de Elio Marchi con música original y arreglos de Julián Vat; diseño de vestuario de Renata Schussheim; diseño de iluminación de Omar Possemato y coreografía y puesta en escena de Ana María Stekelman.
Tango, de Burdel, Salón y Calle condensa, como su título permite suponer, y en cinco escenas independientes entre sí, toda la historia del tango. El nacimiento producto de una mezcla casual de varios ritmos folklóricos europeos que un grupo de inmigrantes representa alegremente en algún hotel cercano al puerto de Buenos Aires a fines del siglo XIX.
Se desemboca en un ritmo sensual y melancólico que preanuncia el carácter erótico y fatalista de esta nueva danza, su paso por los burdeles donde a comienzos del siglo XX servía para fomentar fenomenalmente el negocio gracias al obligado acercamiento de los cuerpos al bailar.
Pasando más tarde, entre las décadas del 30 y 40, por la inevitable escalada hacia los grandes salones de la alta sociedad y el salto a Europa y EE UU, la posterior decadencia a partir de los años 50 por la invasión de ritmos foráneos como el rock y el twist, y su retorno triunfal a partir de los años 70 de la mano y el talento de Astor Piazzolla.
Por último, la irrupción del tango electrónico, cuando ya en pleno siglo XXI el tango aún se baila no solamente en los modernos burdeles y salones, sino también en las calles de las principales ciudades del mundo. (ANDigital)