Se trata de Alejandro Collia quien estaba a cargo de la cartera de Salud durante el segundo mandato del exgobernador. Junto a su abogado, Guillermo Gliemmo, deberá compadecer en la UFI 11 ante su titular, el fiscal Álvaro Garganta. Fue citado para las 10 de la mañana de este miércoles.
LA PLATA-BUENOS AIRES (ANDigital) “Tráfico de influencias” es la figura penal que el fiscal le imputa al exministro de Salud bonaerense y por la que Alejandro Collia se presenta este miércoles a las 10 de la mañana.
La investigación se inició tras la denuncia que radicó la diputada nacional de la Coalición Cívica-ARI, Elisa Carrió, luego de que el exgobernador Daniel Scioli, quien deberá declarar el jueves, culminó su segundo mandato al frente del Ejecutivo de la provincia de Buenos Aires.
En la imputación a la que accedió ANDigital además de Collia y Scioli también se procesó al exsubsecretario Administrativo de Salud, Gerardo Pérez; a la exdirectora general de Administración, Ana Beatriz Priolo; al exdirector de Contabilidad, Matías Alcalde y al empresario amigo de Scioli, Ricardo Miller, propietario de Miller Building International S. A.
Cabe destacar que a todos se les endilgan hechos delictivos cometidos entre los años 2011 y 2015.
Sobre Scioli se sostiene una acusación por haber influido sobre el entonces ministro Collia para beneficiar al empresario Ricardo Miller, a cambio de diversas dádivas entregadas al gobernador, siendo las mismas algunas en concepto de un contrato millonario por el alquiler que Miller pagaba por un predio de Capanone (sociedad anónima de la que Daniel Scioli posee el 99 % de las acciones).
Según obra en el expediente, “en ese predio se estaba construyendo un gran salón de eventos con recepción y un complejo hotelero; siendo que las dádivas también se materializaron a través de innumerables mejoras de gran calidad que el empresario hacía en la infraestructura y que fueron declaradas por la empresa Capanone S. A. en diversos períodos sin reflejar en sus libros contables un solo peso de inversión en gastos; para finalmente en el año 2017 comprar el inmueble, con la llamativa particularidad que el complejo hotelero y salón de eventos nunca funcionaron comercialmente, y sin antes descontar los pagos de alquiler que Ricardo Miller le entregaba a Capanone SA, dado que el contrato de alquiler era con opción de compra”, se lee en la acusación.
El procesamiento sobre Scioli se agrava ya que el fiscal también le imputa al exgobernador el delito de negociación incompatible con el ejercicio de la función pública (diversos hechos en concurso real) ambos en concurso ideal con incumplimiento de los deberes de funcionario público.
“Toda vez que cumpliendo con la promesa hecha al empresario Miller, Scioli influyó sobre el ministro de Salud para que éste y funcionarios de menor jerarquía, adjudiquen de manera irregular a la empresa de Ricardo Miller un total de quince obras públicas por una suma mayor a 189 millones de pesos”, se precisa a continuación.
Y continúa el texto judicial: “consistiendo las irregularidades cometidas en utilizar un procedimiento administrativo diverso al de la Ley de Obra pública (implicando que los plazos de presentación de oferta sean irrisoriamente escuetos y evitando que participe el Consejo de Obra Pública), invitando asimismo a competir a empresas vinculadas con Ricardo Miller (en algunos casos socios directos del empresario), o a empresas que poseían un objeto social distinto al de la obra pública por la cual concursaban”. (ANDigital)