26 Aug. 2019 | 01:37
26 Aug. 2019 | 01:37
Tribunales de San Martín

El médico que mató a un ladrón fue declarado inocente por un jurado popular

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  • Se trata de Lino Villar Cataldo, quien según el veredicto actuó “en legítima defensa”. Antes de ser declarado “no culpable”, expresó: “sé que hay una persona muerta y me causa dolor, porque mi vocación siempre fue velar porque hubiera vida”.

    El abogado Diego Szpiegel junto a su defendido, Lino Villar Cataldo (foto: Fabián Ramella).
    El abogado Diego Szpiegel junto a su defendido, Lino Villar Cataldo (foto: Fabián Ramella).

    SAN MARTÍN-BUENOS AIRES (ANDigital) El juicio que se llevó a cabo por medio de jurado popular declaró que Lino Villar Cataldo, el médico cirujano juzgado por el homicidio de un ladrón, es inocente.

    “Lo felicito. Sepan que él es portador de tres armas y con una de esas mató a mi hijo. Va a seguir matando”, manifestó la madre del delincuente abatido, Ricardo Krabler.

    El cirujano llegó por la mañana “ansioso y seguro”, según lo había expresado su abogado, Diego Szpiegel, en los Tribunales de San Martín donde se llevó a cabo el proceso.

    Durante la mañana del miércoles, al declarar como acusado, el galeno había expresado: “defendí mi vida porque vi de cerca la muerte”.

    También reveló que había comprado una pistola calibre 9 milímetros que registró “en forma legal” porque había sido “asaltado en siete ocasiones”, pero que nunca tuvo “la intención de matar a nadie”.

    “Acá no hay dudas de que los jurados obraron conformes a su convicción. Por supuesto que vos me podrás plantear ‘pero fue por duda, fue por certeza, fue por falta de cantidad de votos’, no lo sé. Lo único que te puedo contar es el resultado concreto. Los jurados no tienen que argumentar, son sus libres convicciones. Las expresan y ahí termina la cuestión respecto a eso“, dijo Szpiegel.

    En sus últimas palabras antes de escuchar el veredicto, el médico pidió “disculpas por este momento en el que hay muerto” pero “a este muerto no lo busqué”.

    “Me parece increíble estar en esta circunstancia. Estoy destruido, mi familia está destruida. Sé que hay una persona muerta y me causa dolor, porque mi vocación siempre fue velar porque hubiera vida”, cerró.

    El hecho

    Ocurrió el 26 de agosto de 2016, unos minutos antes de las 20. A esa hora Villar Cataldo salía con su Toyota Corolla del consultorio de la calle Ombú 6865, en Loma Hermosa, cuando lo interceptó Ricardo Krabler, con fines de robo.

    Según consta en la causa, el ladrón le pegó un culatazo en la cabeza y se subió al vehículo con fines de robo. Sin embargo, terminó muerto de cuatro balazos efectuados por el imputado con una pistola Bersa Thunder Pro calibre 9 milímetros.

    “Cuando el encartado decidió disparar contra Krabler ya no estaba en riesgo su vida, sino sólo el derecho de propiedad que tenía respecto de un automóvil asegurado. Su conducta entonces devino desmedida, puesto que en su afán de retener su automóvil ha afectado el bien jurídico de más valor, es decir la vida”, expuso la fiscal en el requerimiento de elevación a juicio. (ANDigital)

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