17 Oct. 2019 | 07:25
17 Oct. 2019 | 07:25
Opinión

¡Vamos Juntos por el Cambio!

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  • Aunque el autor, a tan efusiva invitación, advierte: “pero la guita grande está en Panamá”.

    “La opinión pública está influida por los medios de comunicación]
    y tales medios están en manos de quienes mandan
    y los que mandan favorecen a los que dicen, lo que a ellos les conviene
    y borran todo lo que a ellos no les conviene. 
    Así que la opinión pública es, sobre todo, opinión mediática”.

    José Luis Sampedro, economista y humanista español (1917-2013) .

    Opinión pública. Claro es el concepto de Sampedro, es lo que se empecinan en mantener el gobierno y sus aliados. Y que en inglés se llama bullshit: una mentira tan grande que no se puede creer. Todo se maneja según manual, pero la realidad no está en los libros, el malestar social es manifiesto, la desilusión de quienes creyeron en Cambiemos ha pasado a la etapa de un “desengaño amoroso”, la próxima: el despecho. La campaña tiene límites de efectividad: la realidad de la inflación, miedo a perder el trabajo, industricidio, contratos basura, endeudamiento sin parar, el hambre… hacen pensar. La repetición constante del “se robaron todo” o las causas armadas que se caen; la miseria y las enfermedades de la pobreza que no se pueden ocultar, provocan pérdida de credibilidad. La caída de los rating de la TV oficialista es otro síntoma. “En boca del mentiroso lo cierto se hace dudoso”. Los ciudadanos no se impresionan con obras realizadas. El aumento del número de comedores, así como las escuelas en ruinas, influye.

    Panqueques. ¡Qué barbaridad! ¡Con estos cambios uno está más desorientado que Adán en el día de la madre! La cuestión es salvarse, según el senador Miguel Ángel Pichetto. Es notable la falta de convicciones por parte de las dirigencias (ahora le dicen pragmatismo, antes les decíamos panqueques) mientras las bases, son asombradas y traicionadas. Es algo que cuesta entender hasta al más pintado. Es que el problema no son solo los ricos, sino aquellos que creen serlo. ¡A cuántos les vendría bien leer a Jauretche! La fórmula es igual que cruzar pavo con ganso: algo incomible. El objetivo es entrar sí o sí en el librecambio. Pero por sobre todo la ganancia fácil para unos pocos que se asocian con los que explotan los recursos naturales. No se puede ser librecambista sin una industria desarrollada y competitiva, lo último no se logra sin una previa etapa proteccionista (Dr. Pellegrini; presidente Ulysses Grant). Algo que siempre fue combatido desde el exterior y por los intereses rurales locales.

    Dos proyectos de país. Uno es un país de estructura productiva primaria: granos, reses, exportar recursos naturales, es decir vender productos baratos e importar caros como manufacturas con alto valor agregado. Riqueza para unos pocos y miseria para el resto. El otro modelo: el industrial-científico y agropecuario, en el cual se puede lograr una mayor ocupación y producción, un mayor intercambio comercial, mejores salarios y por lo tanto un mejor standard de vida. Pero a los financistas, a los empresarios de las energéticas no les conviene, quieren ganancias rápidas sin importarles el país ni su gente.

    ¿Y la UCR? Realmente la dirigencia partidaria no le importa nada lo que piensan las bases. Ha entrado en una etapa de “agorilamiento”. Traicionando las banderas enarboladas desde su creación. Esas traiciones se pagan. La dirigencia en general tiene una difícil misión. Es necesario que tomen conciencia de ello, la ciudadanía está cansada de que sean engañados. Oportunidades hubo, pero no han cumplido lo encomendado. La hora de hacer tronar el escarmiento está latente. No olvidar: ninguno tiene que abandonar al país y todos deben rendir cuentas.-

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