16 Jan. 2022 | 18:31
16 Jan. 2022 | 18:31
Salud

Los peligros de los analgésicos y la automedicación

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  • El consumo en exceso de este tipo de antiinflamatorios y los tratamientos sostenidos en el tiempo aumentan el riesgo de padecer hemorragias digestivas, úlceras gástricas y daños en la salud gastrointestinal. Los detalles.

    En muchas ocasiones acudimos a nuestro botiquín en lugar de a la ayuda profesional.
    En muchas ocasiones acudimos a nuestro botiquín en lugar de a la ayuda profesional.

    CIUDAD DE BUENOS AIRES (ANDigital) Los analgésicos antiinflamatorios son los remedios más consumidos por los argentinos y los más automedicados junto con los antigripales, antiácidos y laxantes. El 50 % del consumo de estas medicinas se realiza sin receta e incluso se sospecha que, durante la pandemia, este porcentaje ha aumentado por la dificultad y el temor a acceder a consultas médicas o a los centros de salud.

    En muchas ocasiones acudimos a nuestro botiquín en lugar de a la ayuda profesional, desconociendo las consecuencias que puede causar el uso incorrecto o excesivo de algunos medicamentos.
    Por ejemplo, actualmente se ven con mayor frecuencia pacientes con sangrados intestinales ocasionados por un mal uso o abuso de ciertos fármacos como los denominados antiinflamatorios no esteroides, los más conocidos son el ibuprofeno y las aspirinas.

    Al tratarse de medicamentos de amplio espectro se utilizan para diferentes malestares, ya que por su acción analgésica actúan aliviando el dolor y reducen la inflamación por su acción antiinflamatoria. Dolores de cabeza, corporales, menstruales o de muela, fiebre, lesiones deportivas, entre otras, pueden ser tratadas con estos comprimidos.

    Su empleo va en aumento, pero se suelen desconocer algunas de sus consecuencias. El consumo en exceso, y sostenido en el tiempo, aumenta el riesgo de padecer hemorragias digestivas, úlceras gástricas y daños en la salud gastrointestinal. Además, estas chances se incrementan si son combinados con alcohol y tabaco, dos factores altamente agresivos que lesionan la mucosa gástrica.

    Síntomas y señales de alerta

    El sangrado en el tracto digestivo es un síntoma más que una enfermedad en sí, un síntoma de que algo no va bien. Suelen ocurrir por condiciones o factores que se pueden evitar, controlar o curar. Es importante que encontrar la fuente del síntoma, ya que, si bien no suelen ser graves, en determinados casos, si no se identifican a tiempo pueden poner en riesgo a la salud.

    Los signos y síntomas dependerán de su localización, magnitud y tiempo de evolución. Los sangrados crónicos son los más silenciosos y los que habitualmente se detectan en estudios de rutina de laboratorio, a través de la anemia. Son pérdidas leves que se sostienen en el tiempo, habitualmente no son una urgencia y pueden estudiarse de manera ambulatoria.

    Por el contrario, los sangrados agudos son más severos y se manifiestan mediante dolor abdominal, vómitos sanguinolentos o materia fecal con sangre, síntomas que muchas veces logran provocar una descompensación brusca en el paciente. En este tipo de hemorragias se requiere evaluación médica de urgencia ya que pueden llegar a ser mortales de no tratarse rápidamente.

    Protectores gástricos: ¿Los grandes aliados?

    Habitualmente se sugiere tomar la mayoría de los medicamentos en ayunas para que estos no interaccionen con los alimentos y pierdan su efecto. Los antiinflamatorios, por el contrario, se deben tomar con las comidas para evitar la irritación de la mucosa gástrica, ya que si se ingieren con el estómago vacío no se absorben adecuadamente, pierden su efecto y pueden provocar dolor de estómago, náuseas o vómitos e, incluso, llegar a producir úlceras.

    En caso que se deban consumir antiinflamatorios o remedios de forma crónica, se recomendará el uso de los protectores gástricos, que disminuirán las consecuencias y protegerán la salud digestiva. Son de los más consumidos en todo el mundo, no solo evitan las molestias producidas por los ácidos estomacales, previenen la secreción ácida gástrica y protegen los ácidos propios de la digestión, sino que, además, preservan al estómago.

    Como todo fármaco, deben ser ingeridos bajo prescripción médica, para evitar posibles complicaciones, y será el médico tratante quien debe recomendarlo o no, evaluando los riesgos y beneficios según el paciente.

    Recomendaciones para evitar un sangrado intestinal

    -Mantener hábitos saludables

    -Limitar el uso de medicamentos antiinflamatorios no esteroides

    -Reducir el consumo de alcohol y tabaco

    -Realizar los controles médicos periódicos, sobre todo si se tiene una enfermedad por reflujo gastroesofágico

    -Ante cualquier sospecha se debe realizar una consulta médica urgente.

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    Asesoró: doctor Luis Lopolito, Médico (MN 128918), Miembro de la Asociación Argentina de Cirugía (AAC).

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