29 Nov. 2021 | 20:47
29 Nov. 2021 | 20:47
Bitácoras bonaerenses

Aguas calmadas en el cierre de año de Kicillof

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  • El gobernador tuvo un cierre de año con un triunfo político en la Legislatura, tras la aprobación de la “Ley de leyes”. Pero se abre la incógnita sobre cómo jugará en otro escenario que se abre: la disputa por el PJ Bonaerense.

    Kicillof despide el año en relativa tranquilidad.
    Kicillof despide el año en relativa tranquilidad.

    Se va el 2020, un año que dejará su indeseada marca en la mente de todos. La pandemia del coronavirus se adueñó de la agenda política y de gestión del primer año de Axel Kicillof como gobernador bonaerense. Un año impensado, turbulento y que planteó desafíos que nadie tenía en los planes. Pero, en lo político, el cierre de año para el mandatario cristinista fue exitoso y en calma, algo que no había pasado con el final del 2019. Kicillof pudo contar con el Presupuesto y la Ley Impositiva 2020 aprobadas por la Legislatura antes de Navidad y sin ningún sobresalto público con la oposición. Tuvo su acto en el Estadio Único “Diego Armando Maradona”, de La Plata, junto a Alberto Fernández y Cristina Fernández de Kirchner. Además, el final del año tendrá a una provincia de Buenos Aires con el inicio del plan de vacunación con la Sputnik V para contrarrestar el COVID-19. Las aguas calmadas.

    La “Ley de leyes” aprobada el 23 de diciembre, tuvo sus idas y vueltas, como también algunas tensiones propias de un tratamiento de una norma de ese calibre. Pero esta vez fue un triunfo para Axel y su entorno, a diferencia del año pasado, cuando fue un empate con sabor a derrota, producto de las modificaciones que introdujo Juntos por el Cambio en el Senado. No hubo estallido, no hubo sesiones caídas y, al final, las declaraciones y acusaciones públicas entre oficialismo y oposición no llegaron siquiera a calentarse. Si bien hubo desacuerdos por el monto del Fondo de Infraestructura Municipal (FIM), que intendentes del Frente de Todos, Juntos por el Cambio e independientes pedían a los cuatro vientos, al final se observó la fumata blanca. El camino elegido por Kicillof para negociar con la oposición fue optar por el hermetismo y no caer en las declaraciones de alto voltaje en los medios periodísticos, más allá de algunos bombazos de su jefe de Gabinete, Carlos Bianco. Así, se acordó un FIM de $ 12 mil millones que serán repartidos de forma mixta entre los municipios. El triunfo de Kicillof también se dio sobre la presión de JxC y el pedido de reparto de cargos para negociar sobre el Presupuesto 2021. El Gobernador volvió a dejar en pausa esa negociación que –en teoría– tendría que haberse cerrado a principios de este año, cuando se acordó la aprobación de Ley Fiscal 2020. No sólo eso, trascendió que, como moneda de cambio para esa rosca, desde Calle 6 volvieron a insistir con la renuncia del Procurador General de la Suprema Corte de la Provincia, Julio Conte Grand. El escenario abierto.

    Desde que llegó al gobierno, Axel apuntó sus cañones sobre el hombre que puso María Eugenia Vidal al frente de la Procuración General. Sin embargo, pese a las declaraciones rimbombantes de la ministra de Gobierno, María Teresa García, Conte Grand ni siquiera pensó en renunciar, al cargo que tiene de forma vitalicia. Cualquier intento del oficialismo para gestar una renuncia mediante un juicio político es ilusorio, dado que el Frente de Todos no tiene el número suficiente de bancas en la Legislatura, sobre todo en el Senado, donde la mayoría es potestad de la oposición, con 26 bancas sobre 46 escaños. Las posiciones dentro de Juntos por el Cambio son diversas, hay sectores que están dispuestos a entregar con moño a Conte Grand a cambio de los cargos y otros resisten la embestida y apuestan, primero, a que les den los cargos provinciales que “le corresponden a la oposición”. Por ahora no hay solución a la vista para destrabar este escenario. De todas formas queda para pensar sobre las presiones que recibe Conte Grand para renunciar, similares a las que recaían sobre María del Carmen Falbo por parte del gobierno de Vidal. El cargo en la Procuración General es vitalicio y hasta antes de la llegada de Cambiemos al poder en la Provincia, no había surgido este tipo de escenario. Pero tras casi 30 años de gobiernos peronistas, Vidal rompió con ese esquema y logró que Falbo renuncie a su cargo, para poner a un alfil que le responda directamente a ella. Las intenciones de Kicillof y su gobierno son las mismas. Entonces, si cada cambio de gobierno va a provocar un escenario de esta índole, lo mejor sería modificar la Constitución Bonaerense y hacer que el cargo de Procurador dure menos tiempo. Distinto espacio político, mismos objetivos.

    Más allá del triunfo de Kicillof sobre el tratamiento del Presupuesto y la Ley Impositiva 2021, aún resuenan en los pasillos de la Legislatura las quejas de varios diputados y senadores del Frente de Todos respecto del hermetismo y el “ninguneo” que reciben de Calle 6. Para adosar otro escenario más, el 2021 traerá la disputa por la jefatura del PJ Bonaerense. Se sabe que Máximo Kirchner quiere ser el próximo presidente del partido y que hay una resistencia de varios intendentes del Conurbano, encabezados por Fernando Gray (Esteban Echeverría) y Gustavo “Tano” Menéndez (Merlo), quienes desde hace unos años vienen haciendo el 1-2 en la conducción partidaria. Pero desde su municipio Martín Insaurralde salió a encabezar el operativo clamor para que Máximo sea el mandamás del peronismo bonaerense. Por lo bajo, varios alcaldes y legisladores que son parte de su tropa temen que La Cámpora les “tome el partido” y que terminen por desterrarlos de sus municipios. El armado de listas para las elecciones legislativas del 2021 es también parte de los temores de varios popes del Conurbano. Sobre esta pulseada (que parece ya tener un ganador), Kicillof observa el escenario en silencio. Hay quienes dicen que apuesta a que los intendentes del Conurbano pierdan poder dentro del PJ Bonaerense, pero según se pudo saber por fuentes de Calle 6, la disputa por la jefatura del partido “no es algo que esté en el radar del Gobernador”. “Hoy está enfocado en la gestión. No es algo que quiera para sí mismo, ni que le interese disputar. El rol es mucho más institucional”, agregaron desde su entorno. Por lo pronto, Kicillof se prepara para cerrar su 2020 con el plan de vacunación en marcha. El 2021 espera con sus desafíos preparadas para el segundo año de mandato.

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