El exvocero de Fernando de la Rúa y exministro de Cultura de la Ciudad de Buenos Aires, Darío Lopérfido, murió a los 62 años, víctima de esclerosis lateral amiotrófica (ELA), una enfermedad degenerativa neuromuscular.
Diagnosticado en julio del 2024, siguió con su actividad como académico pese al progresivo deterioro de su salud.
En diciembre pasado, publicó una columna titulada “Tener ELA es una mierda”, donde daba cuenta que esta enfermedad “no te deja nada de glamour”.
“Caminás pésimo, la voz se te vuelve de borracho y comés con el riesgo de que se te caiga la baba”, relató y confesó: “El Darío de antes de la enfermedad ya murió”.
“Era un buen polemista y ahora no puedo hablar bien, no camino bien, no tengo vida social y todo es raro. Mi vida estuvo ligada a los placeres físicos e intelectuales. Los placeres físicos desaparecen: tu cuerpo se vuelve una cárcel y eso es lo que más extraño. Los placeres intelectuales, en cambio, puedo mantenerlos. Leer, escribir, hablar con amigos, escuchar música, ver películas: todo eso sigue siendo posible”, sumó.
Lopérfido fue secretario de Cultura y Medios de Comunicación de la Nación durante la presidencia de Fernando de la Rúa, integrando el “Grupo Sushi”, el círculo de confianza que ocupaban los hijos del dirigente radical junto a jóvenes asesores.
En 2016 asumió como director artístico del Teatro Colón, presidente de Ópera Latinoamérica y luego fue ministro de Cultura de la Ciudad de Buenos Aires durante el gobierno de Horacio Rodríguez Larreta.
Presentó su renuncia tras seis meses en medio de una polémica por sus cuestionamientos sobre el número de desaparecidos durante la última dictadura.
“En la Argentina no hubo 30.000 desaparecidos. Ese número se arregló en una mesa cerrada”, había expresado.