Las negociaciones llegaron a buen puerto entre los gremios estatales y el Gobierno bonaerense y, tal como sucedió con los docentes, se formalizó el acuerdo salarial que destrabó el conflicto.
De esta manera, los trabajadores de la administración pública comprendidos en la Ley 10.430 percibirán una suba en sus ingresos del 9 % que se efectivizará en tres tramos.
Un 1,5 % en los haberes de febrero, 5 % en marzo y 2,5 % en abril. Todos los incrementos se calcularán sobre la base de los haberes de enero
Asimismo, establecieron que las negociaciones para discutir las futuras recomposiciones salariales se reabrirán en mayo.
“Este acuerdo es el resultado del diálogo sostenido y del compromiso en la defensa de los derecho laborales, permitiendo avanzar no sólo en materia salarial, sino en el reconocimiento de la carrera y la antigüedad”, destacó la Federación de Gremios Estatales y Particulares de la Provincia de Buenos Aires (FEGEPPBA).
La Federación remarcó que en relación a la carrera administrativa, lograron que a partir del 1 de julio, todo el personal ascienda una categoría. Además, que quienes se encuentren en el techo de su agrupamiento, comiencen a percibir una bonificación del 20 % calculado sobre el sueldo básico.