El frigorífico ArreBeef suspendió en las últimas horas a 400 trabajadores en su planta de Pérez Millán, partido de Ramallo.
Los afectados son operarios tercerizados, contratados a través de agencias laborales, principalmente el Grupo Ceta.
La suspensión se decidió por la caída en el nivel de faena y la reducción de actividad en la planta.
Según narraron distintos operarios, el modus operandi se repitió durante los últimos años: trabajan en picos de producción y luego dejan de cumplir tareas por un tiempo prolongado, en el que no perciben ingresos.
En los momentos de ocupación, cobran hasta un 30 % menos que los empleados efectivos del frigorífico, aunque realizan las mismas tareas.
En esta ocasión, la suspensión sería temporaria, aunque los trabajadores dicen que no tienen certeza de cuándo volverán.
Los empleados revelaron que se enteraron de la maniobra durante el fin de semana y no les informaron cuánto durará la suspensión.