La gastronomía sigue en tren de capitalizar la llegada de firmas internacionales, descollando en este sentido la reciente apertura de Nacionsushi en Palermo. Nacida en Panamá en 2014, la marca eligió Buenos Aires para su primer local. Con una inversión de un millón de dólares, el restaurante de más de 200 metros cuadrados ubicado la esquina palermitana de Córdoba y Thames será el primero de un plan de expansión que incluirá la apertura de otros cinco negocios en los próximos dos años.
La llegada a Argentina se produce apenas meses después de la apertura en Miami, que marcó el desembarco de la marca en Estados Unidos, y consolida un proceso de expansión que ya la llevó a establecerse en América Latina, el Caribe y Europa.

Así, lo que comenzó como un único local con una idea poco convencional terminó convirtiéndose en una de las firmas gastronómicas de mayor crecimiento de la región. Hoy, con presencia en diez países y más de 40 restaurantes, la marca consolidó un concepto que transformó el restaurante asiático tradicional en una experiencia donde gastronomía, diseño, música y hospitalidad conviven en un mismo lenguaje.
“La marca construyó una identidad alrededor de una filosofía simple: ‘Asia sin fronteras’. En lugar de representar la gastronomía de un solo país, Nacionsushi propone un recorrido por distintos sabores, culturas y tradiciones asiáticas en una experiencia abierta, contemporánea y pensada para compartir”, explica Milton Reyes, fundador y CEO de Nacionsushi.
De esa idea también nace el concepto de “Nación”: una comunidad abierta que celebra la diversidad gastronómica de todo un continente y donde cualquier persona puede descubrir la cocina asiática desde un ambiente relajado, sin protocolos ni formalidades.
El desembarco se produce en un momento en el que la cocina asiática vive una etapa de fuerte expansión en Buenos Aires, con propuestas de sushi tradicional, sushi fusión, omakase, cocina nikkei, street food coreano y nuevos formatos de inspiración asiática.

En ese escenario, Nacionsushi llega con una propuesta distinta: no se define únicamente como un sushi bar, sino como una experiencia panasiática que combina sushi y otros platos con sabores de Japón, China, Tailandia, Vietnam, Indonesia y otros países de Asia.
Ese diferencial también se expresa en la carta. Nacionsushi amplía el recorrido y suma una gran variedad de opciones además de sushi. Platos calientes, entradas, noodles, arroces, sopas, ensaladas y preparaciones pensadas para el centro de la mesa. La marca trabaja con salsas propias, gran presencia de umami y porciones generosas, en una propuesta que reinterpreta distintas cocinas de Asia desde una mirada actual.
La carta reúne más de 80 platos, donde conviven una gran variedad de rolls, sashimis, baos, pad thai, noodles, arroces, poke bowls, sopas, ensaladas, teriyakis, entradas, postres y una barra de coctelería creada especialmente para acompañar la propuesta gastronómica.
Entre las especialidades más representativas aparecen sus reconocidos rolls de tamaño XL, elaborados con una mayor proporción de proteína que de arroz; la ya emblemática Sushi Pizza, preparada sobre una base crocante de arroz de sushi; los Taquitos Tuk Tuk, rellenos con tartar de atún y palta; el tradicional Nasi Goreng, inspirado en Indonesia; además de otras preparaciones que reinterpretan clásicos asiáticos desde una mirada propia.

El diferencial se destaca desde la calidad del producto, Nacionsushi trabaja con materias primas seleccionadas e importa ingredientes específicos para mantener el mismo estándar en todos sus mercados, entre ellos su arroz exclusivo importado y wakame fresco, un ingrediente originario de Asia poco habitual en la oferta gastronómica argentina. Además, desarrolla internamente más de 20 salsas propias, una de las claves de su identidad gastronómica y del perfil de sabor intenso que caracteriza a la marca.
La experiencia también continúa en la barra, con cócteles de autor, sangría e infusiones y jugos frescos que incluyen combinaciones con jengibre, maracuyá, albahaca, coco y otros sabores pensados para acompañar la carta sin competir con la intensidad de los platos.
Más que un restaurante, Nacionsushi fue concebido como un recorrido por distintos rincones de Asia, donde cada espacio invita a descubrir una nueva historia. El viaje comienza en El Callejón de Tokio, iluminado por neones e inspirado en la energía de las grandes ciudades asiáticas, continúa en La Central, el corazón del restaurante dominado por una icónica gigantografía, y suma un sector especialmente pensado para que los más chicos puedan jugar mientras las familias disfrutan de la propuesta.

La arquitectura combina materiales industriales, arte urbano, ilustraciones de gran formato y referencias a la cultura pop asiática. La ambientación se completa con una propuesta musical que recorre el deep house y la electrónica creando un entorno vibrante.
“Nunca quisimos abrir un sushi bar más. Nuestro objetivo ofrecer una experiencia completa donde comida, ambiente y energía funcionaran como un mismo lenguaje y donde cualquier ocasión -una salida con amigos, una cena en pareja o un encuentro familiar- se transformara en algo memorable”, completa Reyes.
Después de conquistar distintos mercados internacionales, Nacionsushi inicia ahora su historia en Argentina con la misma convicción que impulsó su crecimiento desde el primer día: demostrar que los mejores viajes no siempre empiezan en un aeropuerto. A veces comienzan alrededor de una mesa. Porque, para Nacionsushi, viajar también puede ser una forma de disfrutar la gastronomía.